CASSETTE 3

Conversaciones Telepáticas Del Primogénito

Escuchar La voz del divino enviado lado A

Alfa y Omega: El hombre —dice el Padre—, se durmió —hablando en generaciones pasadas—, se durmieron, por eso se escribió: Todo espíritu duerme en la vida. Se atrasa, se acostumbra a la injusticia, y la da por herencia a sus hijos. Y esto se llama también en el Evangelio: Ciegos guías de ciegos. Todos los errores de los llamados adultos se lo transmiten a los hijos, y el hijo cuando está adulto y se casa, se lo transmite a sus hijos. Toda esta herencia —dice el Padre— atrasada, se paga. No había que quedarse dormido en la vida, y los más pasivos fueron los religiosos que hicieron alianza con la Bestia: Abrazaban a los reyes, le bendecían sus coronas; eso se llama en el juicio: Complicidad con la Bestia. Bendecían las armas sabiendo que el Mandamiento dice: No matarás. Al bendecir las armas comprometían a Dios; todo eso se paga en el juicio. Comerciaban con los sacramentos: para casarse hay que pagar, para bautizarse hay que pagar; también se paga en el juicio; que dice el Padre: Hasta la última molécula de lo que tuvo la Gran Ramera —la iglesia— se devuelve a los pueblos, porque tienen hasta banco.
—Hijo —dice—; ellos empezaron pidiendo limosna por siglos en las monedas, en las misas… ¡Qué extraño limosnero Hijo!
Dice el Padre Jehova en la revelación: ¡Tiene hasta banco el limosnero!.
¿Qué extraño verdad? ¡Que vergüenza!. Entonces dice el Padre: Ellos contribuyeron a que la limosna fuera algo legal en el sistema.
En vez de decirle a la Bestia muchos siglos atrás: No aceptamos limosneros en este sistema de vida, la riqueza es mucha, la abundancia del planeta es mucha, no aceptamos… ¿Qué hicieron?: Entraron en alianza; perpetuaron la limosna porque ellos mismos la practicaron; en este planeta —dice el Padre—, la caridad que se enseñó, no debió haber existido, porque este planeta tenía riquezas y elementos para alimentar a todos por iguales; había abundancia para todos, siempre que no hubiera habido egoísmo, ni acaparamiento como la hubo por siglos; se enseñó la caridad, porque el Eterno sabía en el egoísmo que iban a caer los hombres, cuando sus libres albedríos iban a crear sistema de vida; por eso le enseñó la caridad.
¿Se imagina usted hermano, si no hubiese enseñado la caridad?, ¿Cómo sería el egoísmo feroz de los hombres?, más dolorosa la vida, ¡Se morirían de hambre!. Si nadie hablaría de caridad, sería más terrible la vida, siquiera la caridad, en algo…, en algo amortigua la cosa. ¿Se imagina si usted… si el Eterno no pone la caridad en esto?… ¡Se matan unos a otros!. Entonces la caridad la enseñó porque iban a sacar un sistema de vida injusto; porque dice el Padre: En los planetas perfectos del cosmos —hijo—, donde sus criaturas son equilibradas mentalmente y crean leyes equilibradas igualitarias, no es necesaria la caridad, ni hablan de ella hijo —dice—, porque a nadie le falta nada.
¿Se le va haciendo la luz ahora hermano?. Ahora ustedes están sabiendo conceptos que antes no sabían, ahora van colocando las cosas en su sitio; todos dicen cuando escuchan esto: —Oye, ¿y por qué mis padres no me enseñaron esto antes?, y me daba mucho menos rabia; cuantos tropiezos y rabia la he pasado, si hubiera sabido esto, sería más feliz en mi vida—; sabrían a qué atenerse.
Hermano: Hermanito, ¿puedo hacer una pregunta?
Alfa y Omega:  ¡Ah!
Hermano: Mire ve, quiero preguntarle: Prácticamente está saliendo en diarios, revistas… pero para aclaración e ilustración, quisiera que nos explique sobre quiénes son los llamados falsos profetas o anticristos.
Alfa y Omega:  Ah, ya.
Hermano: Siempre es bueno… para saber.
Alfa y Omega:  Eh, los falsos profetas, el anticristo, son los mismos que le dan la contra a las enseñanzas de Cristo. El más grande anticristo es la misma iglesia, porque hace lo opuesto al Evangelio; vamos por partes, el Evangelio le dice: No adorarás imágenes ni semejanza, ni templo alguno; porque se enseñó que Dios está en todas partes, está en los hogares; tanto da rezar a Dios en el hogar, como rezarle en la punta del cerro, igual le escucha el Eterno, está en todas partes; hizo lo opuesto a lo enseñado por el Evangelio, creó los templos materiales. Le dice: No matarás —bendice las armas, lo opuesto—. Entonces dice el Padre: Basta violar la Ley de Dios en cualquier grado, y se es un anticristo en el grado correspondiente. En otras palabras, todos se convirtieron en cierto sentido… un anticristo; pero el mayor es la iglesia; anticristo es hacer lo contrario a lo enseñado por Cristo.
Hermana: Y dígame, y el papa ¿cómo es…?
Alfa y Omega:  Es el anticristo número uno, porque dice el Padre: La humildad hijo, no necesita tronos, no necesita lujos, la humildad se siente y se vive; la humildad con trono, con lujo —la humildad materialista, extraña humildad— no entra al Reino de los Cielos; todo el ornamento de los papas es de origen faraónico, es influencia de la era de Moisés, eso viene de atrás… de las pirámides; por eso que es chocante, ¡Tanta pompa que se dan y hablan de humildad!… choca… Eso se llama en el juicio: Extraña Humildad.
Dice el Padre: Mi Hijo —hijo— jamás usó lujos, ¿por qué no imitan a mi Hijo?.
Vaya que pregunta la de los juicios, esa pregunta se la hacen a los papas en el juicio.
Hermana: Y como siempre hemos sabido de que los papas… también…, así como usted —que dice que le revelan—, también ellos… tienen revelaciones de Dios. ¿Osea que es mentira?
Alfa y Omega:  No, el Eterno nunca se vale de los que violan la Ley. Acuérdese que ellos también esperan un juicio, como todos; y le llama la ramera, a la iglesia que comercia con el mejor postor. Si surge una nación, allá va la iglesia —la ramera— … Se están matando, compran armas… no importa, allá va; hace alianza, pacto. El enviado, …al Vaticano. Saben que están violando la Ley —la ramera—, pero dale con estar en la guerra. En vez de decirle: Hay que formar una nación nueva, no sois como el resto, no compréis armas, el Mandamiento dice: No matarás. En vez de decirle el Evangelio…; ¡nada!, peor. ¿Los va comprendiendo ahora quiénes son?
Hermano: Más bien ellos ocultan las revelaciones de Dios, porque… esto lo han visto los curas y lo han ocultado, las llamadas… revelaciones de la Virgen de Fátima… que anuncian sobre su caída…
Alfa y Omega:  Justo.
Hermano: También lo han ocultado ellos…
Alfa y Omega:  Todo lo que habla de su caída, que hasta ha sido anunciado al mundo de muchas maneras: Por visiones, por pergaminos, por rollos… lo callan. Este extraño egoísmo —dice el Padre—, de no ser sincero con los que le siguieron, se paga en el juicio segundo por segundo; es más fácil que entre al Reino de Dios, uno que fue sincero, a que entre uno que ocultó.
Y viene una ira en el llorar y crujir de dientes, del llamado mundo cristiano contra los religiosos; van a ser perseguidos, como quien persigue o arranca una epidemia; por lo siguiente, —dice el Padre: Por culpa de los llamados religiosos, que me dividieron a mis hijos en muchas creencias habiendo un sólo Dios nomás, y por culpa de los llamados capitalistas que me los dividieron en ricos y pobres, ningún espíritu humano entra al Reino de los Cielos, ni ninguno ha entrado desde el mismo instante que conoció a los dos: al religioso y al capitalista; al Reino de Dios se entra con la misma inocencia con que se salió.
Entonces ahí nacen la ira y el llorar; se cumple la ley: Con la vara que medisteis serás medido. El puro o la pura palabra que dice: Llorar y crujir de dientes, le está diciendo a usted que nada agradable viene, la palabra lo dice; aún siendo ignorante, el solo hecho de captar el significado de… la intuición le dice: Esto no es nada agradable…, llorar y crujir de dientes…, esto es doloroso…, no sé como será pero es doloroso. Porque, eh… nadie pide llorar, y con dolor y crujir de dientes… ¡nadie!.
Hermana: Mire, pero si no existiera -digamos-, así como dice materialmente: La iglesia y Dios, y que la gente fuera y pidiera… bueno ¿no?… También ¿qué sería?… porque eso viene a ser un freno… algo así para la gente, para no matarse entre ellos y entonces hacer cosas indebidas, ¿no?.
Alfa y Omega:  No, una cosa —dice el Padre—, es hacer lo que se puede, y otra cosa es ponerse egoísta en lo que se enseña. Ellos hasta persiguen a los que le dicen que no.
Hermano: Pero, muchas veces la gente dice ¿no?: Bueno uno no hace esto, pero en realidad está mal ¿no?… se sienten avergonzados de querer hacer algo, por ejemplo una maldad a alguien…
Alfa y Omega:  Entonces ellos, ellos hermana…
Hermano: Que si saben de que esa imagen no interesa, bueno… qué me importa, porque esto total no…
Alfa y Omega:  No. Usted váyase a la actitud de los que tienen esto establecido, porque cuidado con ésto, si usted le dá el favor a los hombres, corre el riesgo de tener un juicio aparte de Dios; porque aquí, el que prefiere a Dios se va con Dios, el que prefiere a los hombres se va con los hombres; es que Jehová eh… el Creador es muy celoso, como lo sería un trabajador celoso de su trabajo. Entonces ellos, nunca han excomulgado a los fabricantes de armas, ¡nunca!. La pregunta es: ¿Por qué?. Es una pregunta que los llena de terror en el juicio a ellos; y es una pregunta que cuando Cristo la hace, empieza la tierra a temblar; principio de ira del Padre Solar se llama. Perseguisteis —les dice— demonios… a trabajadores, a grandes lumbreras, a escritores; martirizaste a miles de criaturas en la maldita inquisición; y a estos demonios que fabricaban armas, por la que se mataban los hijos de mi Padre, ¿qué le hicísteis?.
¡Corren las lágrimas en los curas!… la tierra tiembla…
—Contestad demonios…
Y la tierra tiembla más.
Y muchos se quitan la vida avergonzados, espantados; llorar y crujir de dientes en todas las psicologías humanas. Unas preguntas que debieron haberla hecho los llamados cristianos en la vida, de haber exigido eso. Entonces, el llamado mundo cristiano —dice el Padre—, tiene un Juicio de parte de lo derechos que no defendió en la vida; los derechos hablan delante de Dios en sus leyes de derecho, tal como habla el espíritu en sus leyes de espíritu. Más vale defender los derechos, —que de acuerdo al Evangelio de Dios le corresponden a uno— que callarlo; el derecho se queja a Dios como se queja el espíritu. En el Juicio del Eterno, habla el todo sobre el todo: habla la vida en sus leyes de vida, el espíritu en sus leyes de espíritu, el destino en sus leyes de destino, la mente en sus leyes de mente, la molécula en sus leyes de molécula, la profecía en sus leyes de profecía y todas las sensaciones en sus respectivas leyes y virtudes; nadie es menos ante Dios, a todos hace hablar; eso se llama: el Universo Viviente de Dios.
Hermano: ¿Osea que ahora ya no tiene importancia que se bautice o no a las criaturas?
Alfa y Omega:  Tiene importancia, porque ese es puntaje de fe.
Hermano: Pero, si dice que los curas… no son personas interesantes.
Alfa y Omega:  Es que aquí hay una cosa, una cosa es que los curas tengan el juicio más severo por parte de Dios, y otra cosa es la actitud de la criatura.
Hermano: A eso es lo que voy, porque entonces el cura no pinta —digamos ¿no?—, no es nada interesante …
Hermano: En realidad, no mucho ¿no hermano?, porque hasta en el hogar se puede bautizar y se puede casar.
Alfa y Omega:  Sí, se lo voy a explicar: Cuando se pidieron Sacramentos al Eterno, se pidieron los Sacramentos como un algo propio, como quien dice:
   —Yo, Padre Eterno, bautizaré a los que más pueda en el planeta.
¡Como un algo propio!. El que no miró a los Sacramentos en ley común de Amor común, —como un algo propio—, tiene juicio de parte de los sacramentos; los sacramentos hablan delante de Dios en sus leyes de sacramentos, y se quejan.
Hermano:. Osea, si tu te sabes la Biblia, tu puedes… bautizar. ¿Puedes casar también, o no?
Alfa y Omega:  Justamente, dice hablando del futuro…
Hermano: Sí, pero luego no hay un papel, porque a los niños siempre le piden un papel; osea que ese niño no existiría.
Alfa y Omega:  Porque el sistema se lo exige, basado en la desconfianza.
Hermano: A eso me refiero, a eso.
Alfa y Omega:  Basado en la desconfianza; pero aquí hay una cosa:
   —Muy pronto —dice el Padre—, cuando se extienda la Revelación, vienen las siguientes costumbres entre las muchas que vienen: Todas las uniones matrimoniales y sacramentos de bautizo, se harán en los hogares; el más antiguo de la familia lo hace en un orden jerárquico, de mayor a menor, y si no hay un antiguo lo hace el vecino.
Hermano: Pero todavía eso tendrá que…
Alfa y Omega:  Viene por revelación. Entonces…, porque eso se ajusta a la parábola que dice: Dios está en todas partes; y Es más fácil que entre al Reino de Dios, uno que siguió la enseñanza del Evangelio —que estaba en todas partes—, a uno que siguió extrañas enseñanzas, en extraños templos materiales no escritos en el Reino de Dios.
Hermana: ¿Pero si ahora alguien practica eso, pues no tendría…?
Alfa y Omega:  No. Viene por revelación.
Hermano: No tendría valor alguno.
Alfa y Omega:  Si viene por revelación, va esa persona… diría:
   —¡Tenía razón yo!… ¡Mira!… ¡Ve la revelación!… ¡Yo la practicaba!… ¡Y ahora lo vengo a saber recién!
Hacerlo antes o después, siempre se recibe premio delante de Dios.
Entonces… Pero aquí hay otras cosas pues, estos títulos… son como diez mil títulos los que hay, títulos de la parte de arriba de los rollos.
Hermano: Y todo se refiere a… todo lo que está escrito… al título ¿no?
Alfa y Omega:  Sí, aquí el Padre conversa… Esto no tiene límites, esto es conversación con el Padre Jehova.
Hermano: ¿Es una conversación?
Alfa y Omega:  Sí.
Hermana: ¿Qué Él hace para… con otra persona… ¿o cómo…?
Alfa y Omega:  Osea…
Hermana: ¿Ah?
Alfa y Omega:  Hola hermana.
Hermana: Buenas tardes.
Alfa y Omega:  La esperábamos…
Hermana: Sí hermanito, buenas tardes.
Alfa y Omega:  La esperábamos por ayer, anteayer.
Hermana: ¿Anteayer? ¿por qué anteayer? ¿hoy día no quedé en venir hermano?
Alfa y Omega:  Eh… incluso yo la esperé en el edificio, como iba ir usted en la mañana y no fue…
Hermana: ¡Ah!, ayer en la mañana, ¡ah ya!
Alfa y Omega:  ¿Se acuerda que usted prometió?
Hermana: Sí, pero yo no quedé en hablar con usted, sino iba a hablar con el joven de abajo.
Alfa y Omega:  Sí, por eso yo me confié también y la esperé junto con él, por si acaso; luego nos aburrimos esperando… me vine.
Hermana: ¿Y qué dice el joven del edificio?, porque yo mañana temprano iba ir a hablar con él.
Alfa y Omega:  Ah, dice de que hay un abogado de ahí del edificio, que está reclamando el segundo lugar, por eso es que era necesario que usted fuera.
Hermana: Sí, mañana voy ir pues a…
Alfa y Omega:  Me dijo: tenga cuidado que ya anda uno, —me dijo—
Hermana: Pero si nosotros estamos en segundo lugar, que es por 5,100; a menos que haya dos de 5,000.
Alfa y Omega:  Sí, ¿no dice que él dio 5,200?, no creo; por eso que hizo falta que usted fuera…
Hermana: Ya, mañana, mañana voy a ir allá, yéndome al seguro, si Dios quiere.
Alfa y Omega:  Me dijo: Aquí tiene que estar despierto, sino se lo van a quitar —me dijo—
Hermana: Mañana tengo que ir.
Alfa y Omega:  Está quemada, ¿fue a la playa?
Hermana: Sí hermano, fui a la playa; sucede que me hizo daño, por eso he venido media mareada.
Alfa y Omega:  Cómo arrebata el sol.
Hermana: Sí, me hizo daño; y he estado tranquila porque… no había mucho sol, pero me ha hecho daño, me ha hecho daño.
Alfa y Omega:  Esta… esto es con escenas en colores. En la telepatía viviente, es viendo las escenas, y las escenas hablan, eso se llama el Universo Viviente de Dios. Cuando yo hago dibujos, esas… —las experiencias hermano—, se viven o no se viven. Yo con mi mente no soy capaz de hacer esto, me cansaría, quizá me vuelvo loco; con la ayuda de Dios la hago; entonces, cuando yo escribo, el Padre Jehova se sienta en los lápices —chiquito—, se sienta en el borrador; a veces se mete en el cuerpo y observa el torrente sanguíneo como quien mira el océano. Una vez yo estaba pegando un botón, y se me apareció en la punta de la aguja parado, y tenía un Corderito al lado, entonces yo le dije:
   —Padre, ¿qué es eso, por qué tan microscópico?
   —Hijo —me dijo— ¿no se te enseñó que tu Dios está en todas partes?. Yo soy, hijo —me dijo—, las infinitas dimensiones, estoy tanto en los gigantescos soles, como estoy en los microbios.
Y esto me dejó más contento. La explicación está en el Evangelio. A veces estoy tomando té y está jugando con las moléculas del té, el agua; me estoy lavando la cara y está jugando con las moléculas del agua. Estoy acostumbrado ya, estoy tan acostumbrado hermano, que a nadie le cuento. A veces lo veo gigante, atravesando las nubes y mirando la ciudad con una lupa enorme, agradándola; y me hace ver El, —en todo momento—, el Macrocosmo. Macro significa mayor, gigantesco; el macrocosmo es el mismo Reino de los Cielos donde nada tiene límites… Y veo yo siempre eh… escenas que hay acá, las veo allá. Por eso se escribió: lo de arriba es igual a lo de abajo. Veo yo unos banquetes de gigantes —¡enormes hermano!—, que escapa a la mente, y veo unos gigantes que brindan en copas; entonces, el recorrido de uno de los gigantes en tomar la copa, lo hace atravesando soles y planetas, para tomar la copa; entonces el Padre me dice: Hijo, esos gigantes que tú ves, son enanitos para otros que hay, porque lo de Dios no tiene límites, ni en tamaño ni en nada, y esos son enanitos para otros; y así remóntate hasta donde la mente puede imaginar.
¡Y lo grandioso es que no se dan cuenta que son gigantes!, tal como nosotros no nos damos cuenta que somos gigantes para la hormiga; lo de arriba es igual a lo de abajo. Y me dice El: Hijo, si un ser humano visitara los planetas del gigante, se vuelve loco, sufriría un terrible complejo de inferioridad; y si llega volver vivo a la Tierra vuelve enloquecido, llega contando y nadie le cree.
¡Qué desesperante haber visto una cosa y que no le crean! ¿no?
Hermana: Cuando lo vio por primera vez ¿no se asustó?
Alfa y Omega:  No, por lo general mueren de infarto… corazón, de la impresión.
Hermano: No, usted.
Alfa y Omega:  No. Cuando se presenta el Eterno, todos tienen asegurada la vida eternamente; El se presenta en la forma que su divino Libre Albedrío quiere presentarse, se presenta en el momento que El estima. A veces me habla de la nada, no lo veo pero me habla, a veces me habla y lo veo, y El es alegre como un niño. Dice El: Habiendo creado todos los caracteres, escojo el carácter que más me agrada hijo, escojo la alegría.
Es como quien habiendo, habiéndose… el que tiene una fábrica de grandes inventos y escoge el mejor invento que le agrada: El escoge la alegría. Por eso dice el Padre: Es más fácil que entre al Reino de los Cielos, uno que vivió alegre como un niño durante la vida, a pesar de las pruebas duras de la vida, a que entre uno que no vivió en alegría; la más microscópica imitación a lo del Reino, es infinitamente premiada en el Reino.
En el Reino, a las criaturas que vienen de lejanos planetas le leen la mente, y yo veo estas escenas que hay: infinitas criaturas humanas de otros planetas tierras que llegan al Reino, entonces, los Padres Solares o Virtudes del Reino, le dicen al Eterno: Padre Jehova: Como tú sabes, esta criatura vivió en eterna alegría, nos imitó a nosotros, que entre al Reino.
El Padre se conmueve, le hace una seña dulce y entra.
Es más fácil —dice el Padre—, que se interesen por uno que haya imitado al Reino, a que se interesen por uno que no imitó al Reino.
Lo miran como que va pasando nomás…, leen la mente…, más vale ser alegre… Y los únicos que no tienen juicio son los niños, y no hay más; la inocencia no tiene juicio hasta los doce años de edad…
Alfa y Omega:  ¿Todavía le falta…? (pregunta a un niño presente)
Niño: Tres años.
Alfa y Omega:  ¡Tres años!. Así dijo un… una vez conversando con un niño, —me dijo—, saco la cuenta: ¡Ay, qué bestial…! ¡Entonces voy a hacer la de Quico y Caco; voy a aprovechar!
Hermanos: (Risas)
Alfa y Omega:  Voy a aprovechar…(ininteligible)… donde los villanos le dijeron: ¡fuera! —le dijeron—
Hermanos: (Risas)
Hermano: Desde los siete años usted tuvo esas revelaciones, y jugaba así como un niño o trataba con otros niños, o ya se alejó de ellos.
Alfa y Omega:  Mire, yo era como todos, siempre he sido como todos, sólo que aquí se cumplen órdenes; eh… el Padre una vez me dijo, me hizo escribir en un block que todavía lo tengo guardado; me dio un mensaje, me hizo escribir; me acuerdo, el contenido decía:
   —Hijo escoge: ¿quieres servir a Dios o seguir tu vida mundana?. Esto es una escogencia, porque tú pediste libre albedrío en la vida, como el resto.
Me dio tres minutos para pensar, —que conste… que me dio a elegir—  Entonces yo le puse… iba a contestarle telepáticamente…
   —No hijo, escrito, porque pediste escrito
Toda sensación se pide a Dios, entonces yo le puse:
   —Padre Jehova, te sigo a tí, porque lo de los hombres no es eterno, prefiero seguir a alguien que es Eterno.
Hermano: Pero pequeño, ¿era pequeño usted esa vez?
Alfa y Omega:  Sí.
Hermano: De siete años, ¿y ya podía discernir?
Alfa y Omega:  Sí, sí… Entonces, ese block lo tengo guardado ahí, más abajo, amarillo por los años, amarillento; debo haberlo guardado en la maleta, por ahí anda; entonces me dijo el Padre:
   —Sí hijo, lo sabía, pero tenías que pasar la prueba.
 Aún sabiéndolo el Eterno, uno tiene que pasar las pruebas, porque si no las pasa no gana experiencia.
Hermana: Pero lo tomó así de sorpresa, digamos… ¿así, de un momento a otro le eligió a usted?
Alfa y Omega:  Sí, le voy a decir lo siguiente, eh… Todo lo imaginable se pide a Dios; así como otros piden inventar, yo pedí revelar, cada uno en su ley pedida a Dios. El religioso pidió enseñar, pero no pidió dividir, no pidió imitar a satanás (ininteligible). Suena absurdo hermano, decir al Eterno:
   —Eterno: en el lejano mundo donde voy, voy a dividir a mis hermanos.
Suena hasta falta de respeto ¿no?, cuando se sabe que Dios es puro Amor.
Hermana: Pero quizás no se daban cuenta y comenzó a cometer los errores, yo no creo que sabiendo diga…
Alfa y Omega:  ¿Quién?
Hermano: Los que dividen, que usted dice…
Alfa y Omega:  Sí, eh, ellos saben —dice el Padre—, que muchos han sabido que la división no conviene, pero nada hacen por hacerla a un lado o por aliviarla, por mejorarla, por perfeccionarla; muchos religiosos se han retirado porque se han dado cuenta…

Escuchar La voz del divino enviado lado B

Alfa y Omega: Entonces dice el Padre: Más vale que se retiren a tiempo, porque en el momento que se retiran, cesa el puntaje de división ahí, que venía segundo por segundo. Hay otros Rollos más grandes que éstos… a acuarela son.
Hermano:  Bonito debe ser.
Alfa y Omega: Sí, del porte de la pared, son del origen del universo; a veces yo, con esta experiencia maravillosa, no tengo tiempo para polemizar.
Hermano:  ¿Usted mismo los escribe así como está?
Alfa y Omega: Sí.
Hermano:  ¿Derechito?
Hermana: ¿en cualquier momento?
Alfa y Omega: En cualquier momento, porque cuando yo no escribo, yo converso con el Padre y viceversa, y así será toda mi vida.
Hermano:  ¿Usted no trabaja?
Alfa y Omega: Sí, también; esa es otra historia, de la lucha de la vida. Yo trabajo desde los doce años, siempre me ha gustado trabajar, y con mayor razón, ahora que el trabajo da a la criatura en el juicio, el más alto puntaje que no le supera nadie. Entonces dice el Padre: Aquí hijo, tú tienes ganado por cada letra, un punto de luz, letra por letra; y el que pasa esto a máquina igual, letra por letra, un punto de luz. El Creador premia en grado infinito lo microscópico, y castiga también lo microscópico cuando se viola su ley; es igualitario en justicia, tanto para la Luz como para las tinieblas. Los que en la vida leyeron el Evangelio, tienen ganado un puntito por cada letra que pasó por su mente, y si lo leyeron cincuenta, cien, mil veces en la vida, cada letra se multiplica por ese número; y si además del Evangelio leyeron todos los textos del planeta que hablaban de Dios, tienen puntaje de Evangelio y puntaje de textos del planeta. No había que encerrarse en nada, no había que ponerse límites.
Hermano:  Por eso yo siempre aconsejo a todos: Lean el Evangelio, léanlo bien, porque la Biblia es un libro de pruebas; tratar de buscar el mensaje, el contenido.
Hermana: Eso, eso porque yo a veces leo, pero no… no puedo entender nada.
Alfa y Omega: Entonces, justamente sabe ¿a qué se debe?; como todo lo imaginable se pidió a Dios, los espíritus le pidieron la Prueba de la Vida, empezando por las Escrituras; por eso que la Escritura viene en psicología de prueba, viene todo a medias; la humanidad lo pidió y se le concedió.
Hermano:  Perdón hermano, pero debe haber alguna forma de superarlo esas circunstancias, o esa manera de no querer… o no tener voluntad de someterse de hecho.
Alfa y Omega: ¿En qué sentido dice usted?
Hermano:  Por ejemplo yo, algunas veces he tenido esta sensación: con voluntad he agarrado la Biblia y he estado… compenetrado en todo, pero tratando de entenderlo, y de formar más lucidez y hacer más conciso de lo que significa.
Alfa y Omega: Sí, eso se llama comprensión de lo que no se comprende, y eso se premia por segundos, porque viene la siguiente ley en el juicio: Que mientras más dificultad tuvo una cosa, mayor es el premio. Aquí ganan los sufridos; dice el Padre: Mientras más despreciado fué una criatura según el pensar humano, mayor es el premio para el despreciado. Entonces dice el Padre: Aquí los llamados adultos —hijo—, de la prueba de la vida, se pelean mucho que son los elegidos del Eterno… que están primeros, que tienen ganado el cielo. Entonces dice el Padre: Es primero ante Dios, el más despreciado de los despreciados entre los despreciados, ese es primero. El más hambriento de los hambrientos entre los hambrientos, ese es primero. Y nos da una explicación que a los que se proclamaban primero, los llena de vergüenza; y por último les dice: Mis preferidos son los niños. Dice el Padre: Para ser humilde no había que proclamarse que estaba primero, porque la humildad verdadera no necesita proclamas, porque es humilde. Entonces, en la humildad verdadera, el yo es el último en proclamarse; así que todos esos que hablan de que están elegidos, ninguno está elegido; quién les manda apurarse, apresurarse, hablar cosas que no deben hablar, ¿por qué no fueron más humildes?. Él no elige a ningún adulto porque todos tienen un juicio, el niño no tiene juicio.
Hermano:  Hermanito, para usted (ofrece una bebida).
Alfa y Omega: Gracias.
Hermana: Osea que siempre tiene que elegir a la persona, no a la persona, sino al niño; y de ahí, bueno… sigue su vida —digamos ¿no?—
Alfa y Omega: Sí.
Hermana: Por mandato de Dios ¿no?
Alfa y Omega: Sí.
Hermana: Nunca lo elige adulto.
Alfa y Omega: ¿Ah?
Hermano:  Nunca… elige a un adulto.
Alfa y Omega: Del momento que el niño pasa a ser adulto, ya pasa a ser del juicio, dejó de ser niño; entonces en el juicio mismo, va a estar a la vista… los niños que están en la gloria. Ahí se van a ver las caras quiénes son (ininteligible) quiénes son los que deben ser; en estos momentos hay niños que están pasando los doce años, quiere decir que ellos pidieron juicio siendo adultos, porque en virtud del libre albedrío, los espíritus piden a Dios, ser juzgados en la Tierra y otros pidieron ser juzgados fuera de la Tierra; por eso se escribió: Lo de arriba es igual a lo de abajo, a donde vaya el espíritu en el cosmos le leen la mente y le leen de que tiene un juicio pendiente; en cualquier punto del cosmos, el espíritu puede pedir su juicio, sea en platillo volador, sea en planetas, sea en cuerpos celestes; en todas partes está Dios, en todas partes lo atienden; entonces en el Juicio no hay ley absoluta, es el libre albedrío el que pide a Dios; muchos fijan la… incluso las reencarnaciones en un número; la reencarnación es el mismo nacer de… todo espíritu nace de nuevo, dice el Evangelio; en revelación dice: Todo espíritu reencarna de nuevo para conocer vida nueva; es lo mismo. Nosotros, dice el Padre, hemos tenido tantas reencarnaciones, como moléculas tenemos en el cuerpo, cada molécula da lugar a una reencarnación en dimensión microscópica, nadie es menos ante Dios, ni las moléculas. Si el espíritu pide reencarnación, las moléculas también la piden, eso se llama igualdad de pedido delante de Dios; entonces dice el Padre: el que no creyó en la reencarnación, no conoce reencarnación, el que creyó sí; el Eterno es el primero en respetar los ideales de sus hijos. El que dijo que había cielo, ve cielo, el que dijo que no existía el cielo, no ve cielo; todo es por sensaciones —como comprenderá—, esto hace llorar a la humanidad, a los incrédulos. Dice el Padre: Bastaba creer para ver. El que no creyó, se puso él mismo su límite, porque se le respetan sus deseos; el que dijo que no existe Dios, no ve a Dios; es más fácil que el Eterno se muestre a uno que creyó en Él, a que se muestre a uno que no creyó; que sencillísima y que espantosa la verdad. Entonces el Creador, valiéndose de la psicología más sencilla que la mente pueda imaginar, explica lo más difícil, nada es imposible para Dios, y El se vale de la sencillez; por eso es que esta revelación es clarita como el agua, hasta un niño la entiende.
Hermana: Perdón hermano, y aquellos niños —por ejemplo— que los han abortado… ¿Dios que les hace, no hay juicio?
Alfa y Omega: Sí hay juicio, porque los espíritus de esos niños abortados hablan en el juicio; nadie pidió el aborto premeditado, nadie pidió en otras palabras matar el fruto, porque se había pedido el Mandamiento que dice: No matarás. Entonces dice el Padre: Todas las mujeres que tuvieron aborto en la prueba de la vida tienen juicio. Se estudian las causas, porque pasa lo siguiente: que cuando se pide vida, el Padre le muestra a la criatura la vida que va a tener en la Televisión Solar, escena por escena; y el Eterno le dice al espíritu que pide vida: ¿Quieres esta época? ¿quieres esta familia? ¿quieres un cambio?. Nada es imposible para Dios… le da a elegir: Ve donde tu Madre Solar Omega, ve donde los Padres Solares, creo que necesitas consejo. Entonces cada uno vio su vida en Televisión Solar, que en el Evangelio se llama el Libro de la vida; y en la Televisión Solar, todas las madres, los padres y los que iban a formar matrimonio, vieron a los espíritus que serían sus hijos, eso se llama Alianza Familiar en el Reino de los Cielos, y todos se dieron la mano y se abrazaron… que se iban a encontrar allá; esto hace llorar a las mujeres… ¡millones!; entonces dice el Padre: En todo aborto, en que hubo intención de matar a la criatura que venía, porque no tenían como atendérsela por alimentos, lo pagan los creadores del sistema de vida tres cuartas partes, y la mujer paga un cuarto.
Hermana: ¿Y el hombre hermano?
Alfa y Omega: Porque dice el Padre: Si hubiese habido un sistema de vida igualitario, nadie hace aborto, y alcanza todo para todos y le sobra; porque en el mundo hay muchos que ni saben lo que tienen, tanto tienen que ni saben lo que tienen; eso se devuelve en el juicio, por segundos, por moléculas.
Hermano:  ¿Y los que no lo quieren tener por… por cuestión de alimentación, sino que no quieren?
Alfa y Omega: Eso ya es más grave, eso ya se acerca a las vanidades, porque aquí en esto juega la intención; en toda idea mental juega la intención, la intención habla delante de Dios en sus leyes de intención, y la intención defiende o bien acusa… una de dos.
Hermano:  Porque hay complicidad.
Alfa y Omega: Sí, complicidad; hay muchos -dice el Padre- matrimonios que tienen abundancia, no necesitaban del aborto, y lo hicieron… lo pagan.
Hermana: Los dos.
Alfa y Omega: Los dos. Y los mismos Mandamientos hablan en sus leyes de Mandamientos, tal como habla uno, y los Mandamientos siempre le dan el favor a Dios, no le dan el favor a la criatura; y todo escándalo es por moléculas, una molécula de carne tiene un libre albedrío diferente de la otra molécula, tal como uno tiene libre albedrío espiritual. En el juicio uno tiene alineado a todo un ejército que es de uno, eso se llama: El todo sobre el todo de uno. Ahí nace el término: Jehova de los Ejércitos. Como El creó todo, el ejército de El está compuesto de todo, y su ejército no tiene límites, nadie conoce donde termina el ejército de Jehova desde que existe el universo; son ejércitos que en el macrocosmos oscurecen los soles, y se ven criaturas de todas las geometrías imaginables. Es tan inmenso su ejército que a los seres humanos no los conocen, por eso se escribió: Del polvo eres y al polvo volverás, quiere decir: De lo microscópico eres y a lo microscópico vuelves. Nadie conoce este planeta, lo conoce el Padre Jehova, la Madre solar Omega y ciertos Padres Solares que fueron profetas en la Tierra;. Fuera de ellos, usted le habla de la Tierra: ¿Qué es la Tierra? ¿qué será eso?. Entonces, los planetas desconocidos son infinitos, y los planetas conocidos también infinitos; los planetas conocidos son los que ya se comunican telepáticamente unos con otros. La telepatía… Viene, eh, la Era de los Genios, de los Niños Genios… ahí quiebra la compañía de teléfonos.
Hermanos:  (Risas).
Alfa y Omega: En el Reino de Dios nadie pidió la división, nadie pidió imitar a Satanás que le había dividido a los ángeles al Eterno; entonces en la prueba de la vida, había que saber distinguir lo que era del Evangelio de Dios, salido del Divino Libre Albedrío de Dios y lo que eran las formas de fe, salida del libre albedrío humano; por eso se escribió: Lo que es de Dios, de Dios y lo que es de los hombres, de los hombres. Los hombres para interpretar a lo de Dios, crearon una forma de fe llamada religión; pudo haber sido cualquiera —dice el Padre Jehova—, porque libre albedrío tenían de escoger y eso no lo niega nadie, cada uno escoge su fe; osea somos responsables de nuestras obras, porque la escogimos; entonces dice El: Esta extraña forma de fe llamada religión dividió a mis hijos en muchas creencias, habiendo un solo Dios nomás; esta extraña división que nadie pidió a Dios, la pagan los llamados religiosos segundo por segundo; esto está en el Evangelio como el llorar y crujir de dientes; la prueba de ellos como espíritus, consistía en no dividir a nadie. Dice el Padre Jehova: Las pruebas son las pruebas; si todo espíritu es probado por Dios en la vida, tal como está en el Evangelio; los llamados religiosos —dice el Padre— surgidos durante el mundo de las leyes del oro, se olvidaron de que ellos también estaban en el juicio; si son criaturas igual que el resto. El Juicio es universal para todos, entonces el Juicio de Dios principia por los que le dividieron a sus hijos en la prueba de la vida, principia por los llamados religiosos; ellos no van a decir: ¡Nosotros no tenemos juicio!… ya caerían en el extremo orgullo. Ellos nunca han hablado de que ellos tienen juicio, también callan; ese egoísmo también se paga segundo por segundo. Ellos nunca han dicho que la iglesia va a caer, porque lo de esta vida es pasajera y se termina; ese egoísmo también se paga, segundo por segundo. Todo tema que habla de la caída de la iglesia, ellos no lo comentan; también se paga… falta de sinceridad. Es lindo decir con humildad, escuchar a los religiosos decir: Nosotros somos seres humanos, también tenemos un juicio y tal vez el Eterno nos saque de aquí porque el mundo ha violado la ley… Nunca han tenido esa sinceridad, esa humildad, siempre han sido orgullosos, entonces cada cosa en su lugar. Dice el Padre: El que defendió a los religiosos en la prueba de la vida, sabiendo que dividían, se van con los religiosos en el juicio, pero no se van con Dios. Irse con los hombres no tiene gracia porque son microscópicos ante Dios. El Eterno es el que da las futuras vidas, no los hombres, entonces hay que saber a quién se seguía en la vida.  Esta revelación se extiende, se va a extender por el mundo con en el seudónimo Alfa y Omega, y la Revelación de Dios no levantará —dice el Padre Jehova— ningún templo material, como acostumbraban hacer los hombres en la prueba de la vida con sus formas de fe; el Eterno no copia lo de sus hijos porque es infinito. La revelación que manda el Eterno al planeta es conocimiento que no tiene límite, y lo que no tiene límite invade todo, porque no tiene límites; eso corresponde a la parábola que dice: Por el fruto se conoce el árbol. Entonces, hay que distinguir lo que es forma de fe, lo que es el Evangelio del Eterno y lo que es la Revelación; cada uno en su psicología, no hay que confundir las cosas. Muchos creen que esto es religión, cuando ven sin preguntar ni saber. Si fuera religión —dice el Padre Jehova— sería estar repitiendo lo mismo, y la Revelación no repite lo que los hombres saben, la Revelación anuncia lo que los hombres no saben, por algo se llama Revelación; esto estaba anunciado en el Apocalipsis del Evangelio, la visión de Juan, de los Rollos y el Cordero se llama; porque esta Escritura va a ser conocida por el mundo, como los Rollos del Cordero de Dios, otros le van a llamar Escritura Telepática, otros le van decir la Ciencia Celeste, pero es lo mismo.
Hermana: ¿Pero esto viene desde hace años, o… ?
Alfa y Omega: ¿…Ah?
Hermano:  ¿Desde hace tiempo viene esto, o recién?
Alfa y Omega: Esto —interesante pregunta—, eh… hace años el Padre lo mostró, pero nadie creyó, y sin embargo sigue avanzando. Crean o no crean, lo de Dios se extiende igual; y todos los que viendo los rollos, no creyeron, y nada dijeron, la pagan en el juicio, segundo por segundo. Las revelaciones —dice el Padre— las piden las criaturas y se les concede, el Eterno nada impone, porque El es tan infinito… El no tiene el complejo de imponer, a El se le pide y El concede, y se acabó la historia. Muchos creen que Dios obliga. Obligar —dice el Padre Jehova— es un complejo de poder; se ve obligado a obligar, y Dios no tiene complejos, por eso se enseñó: Dios es infinito. Todos los que le pusieron límite a Dios, tienen juicio de parte de Dios; ¿no se le enseñó que era infinito, por qué le pusieron límite?. Ese es problema de los que le pusieron límite. Muchos dudan: ¿Existirá tal cosa? -dicen-, sabiendo que Dios es infinito, y caen en interrogante frente al cosmos, sobre todo. Ellos mismos se ponen en el problema de juicio, por ponerle límite a Dios; más vale no ponerle límites, más vale callar, pero no ponerle límites.
Hermana: Pero a veces uno piensa o se imagina algo… ya que uno no abarca todo el conocimiento, uno puede pensar si es que habrá…
Alfa y Omega: Es que la prueba de la vida, consistía en no ponerle límite dentro de las propias creencias de cada uno, las pruebas son las pruebas; y para que no cayera en límite le puso: Dios es infinito; le puso la advertencia, el aviso, infinito quiere decir que no tiene límites.
Hermano:  Sí, claro.
Hermana: Si por supuesto, pero… puede haber, como no, ¿no?
Alfa y Omega: Entonces el Padre pone el siguiente ejemplo: Hijo —dice— imagínate que están en presencia del Eterno dos criaturas de la Tierra, una le puso límites en sus formas de fe y otra no le puso límites… calló. Al que le puso límites le dice: Ven hijo, ¿por qué me pusiste límite en tal o cual cosa?; y se lo demuestra el Eterno, en el Macrocosmos llamado Reino de los Cielos; donde le ponía límite se lo demuestra que existe y en grado infinito; el que le puso límite tiene la más grande vergüenza delante de Dios. Al otro le dice: Fuistes sabio, preferiste callar pero no me pusiste límite, no tengo juicio contra ti —le dice—. Aquí, frente al límite que se le pone a Dios, el silencio juega un papel enorme.
Hermana: Osea, mejor está uno callado que…
Alfa y Omega: Cuando no comprende una cosa tratándose de Dios, en su intención, más vale callar, meditar, pero no poner límite.
Hermano:  Ah, ya.
Alfa y Omega: Porque dice el Padre: El que le pone límites a su Dios, achicó a su Dios; es más hermoso decir: mi Dios no tiene límites; a decir: mi Dios es dudoso, tiene límites; cada uno se hace su Dios —dice el Padre— en su modo de pensar.
Hermano:  Perdón hermano, el límite puede ser la duda ¿no?, por eso no dudar.
Alfa y Omega: Sí, eso sería una de las leyes.
Hermano:  Claro.
Alfa y Omega: Una de las leyes. Otra cosa es negar, dudar siquiera es algo pasivo; el dudar —dice el Padre— no tiene tanto egoísmo como el negar, porque para decir una cosa afirmativa, hay que saber el origen del universo para decirlo; y resulta que el hombre no ha creado el universo, al hombre lo crearon; ningún hombre puede decir: Yo hice los océanos, yo hice el aire que respiramos, yo hice la gravedad; lo que ha hecho el hombre es descubrir ciertas leyes y valerse de ellas, pero los elementos ya lo estaban esperando en el planeta; para poder afirmar algo del cosmos, hay que saber explicar el origen de todas las cosas; por eso es que al hombre se le mandó ser humilde, para que no cayera en estos errores, que son en su mayoría… eh… salen del egoísmo, falta de humildad, no se reconoce que es un microbio, y el hombre es un microbio frente al cosmos; eso está escrito en el Evangelio donde dice: Del polvo eres y al polvo volverás… microbio; qué más microbio que un polvo; entonces explica lo siguiente el Padre Jehova: En la prueba de la vida, las criaturas —dice— tuvieron dos formas de fe ineludibles, sea quien sea: La forma de fe o búsqueda individual, la que sale de la persona por su cuenta, que es la más sincera ante Dios, y la forma de fe por imitación o religiosa; la forma de fe, la búsqueda individual, recibe premio completo segundo por segundo, porque esa fe a nadie dividió; la fe religiosa, la búsqueda religiosa, se divide por el número de religiones que hubo en el mundo; en vez de recibir todo el premio, el fruto religioso es chiquitito, se divide, disminuye… poquito o nada; sólo Satanás divide… Usted a la palabra sotanas le quita la o y le pone la a, tiene Satanás; eran ellos los que dividían, eran ellos los que imitaban a Satanás.
Hermana: Osea que acá no interesa la religión que profese.
Alfa y Omega: No.
Hermana: Porque esto no es religión.
Alfa y Omega: No, no es religión, y las religiones no están en el Evangelio tampoco; usted ojea la Biblia, ellos no están; los papas no están tampoco…